Quienes somos

Maritoñi

Nuestra empresa

Maritoñi, es el dulce granadino que alimentó a varias generaciones tras la postguerra y que tiene muchas historias, empezando por su propio nombre, que fue concebido por Raimundo Pérez, su fundador y Antonia huertas su esposa, que decidieron darle al producto el diminutivo del nombre de su hija Maria Antonia, incluso antes de que esta naciera, “Maritoñi”, como todos la llamarían.

Raimundo Pérez Rodríguez nace en Loja, el año 1931(siendo el menor de 12 hermanos) dentro del seno de una familia de alto poder económico siendo su padre presidente del consejo de administración de una de las más importantes empresas de dicha población. En los prolegómenos de la guerra civil española y por motivos no totalmente aclarados su padre fue asesinado perdiendo el estatus que por aquellos entonces tenía, siendo desposeída su familia de todos sus bienes.

Por estos motivos a la edad de 7 años abandona junto con su madre inválida y sus hermanos la población de Loja para establecerse en Granada.

Por avatares de la vida, queda el solo con su madre puesto que los demás hermanos abandonaron el domicilio familiar. Siendo todavía un niño muere la madre y queda en acogida con un familiar cercano. Por entonces, Raimundo ya llevaba trabajando algún tiempo para contribuir a la estabilidad familiar. Realizó trabajos de todo tipo desde trasportar carbón, leña a los domicilios de las familias acomodadas de la ciudad hasta vender fruta en un puesto ambulante.

En 1945 entra a formar parte de la plantilla de un famoso obrador de pastelería de aquella época; “El obrador de Don Juan Díaz” sito en la C/ Santa Lucia. Este fue su primer contacto con el dulce mundo de la pastelería granadina el cual, sin saberlo en ese momento, sería el principio de su vida profesional.

Paso por los distintos niveles, desde aprendiz hasta maestro pastelero, y fue aquí donde Raimundo forjó su alma de empresario y a la edad de 19 años consigue el traspaso del negocio a pesar de ser en ese momento el más joven de la plantilla, pero su afán empresarial lleva a Don Juan Díaz a confiar en él como su sucesor al frente del negocio. Invierte sus pocos ahorros, 13.000 pts. más 2.000 pts. que consigue de préstamo para hacerse con el traspaso de dicho local.

Poco a poco empieza a innovar en el mundo de la pastelería insertando en Granada productos que hasta entonces no se conocían. Al comienzo de la década de los 50, ya casado con Antonia la cual le ayudaría en todo el proceso empresarial y sobre todo en el ámbito laboral, ve la luz el producto que durante varios años llevaba en mente realizar y que a la postre sería su gran creación, La Exquisita MARITOÑI, que a la vez dio nombre a su propia empresa que hasta entonces era conocida por el nombre del propietario.

La dureza del comienzo hizo aprovechar unos restos de papel que quedaban para envolver este producto dándose la curiosidad de que el nombre que aparecía en este envoltorio era diferente al nombre con que se bautizó el dulce, dicho nombre era a la par de mujer y de sabor “GLORIA”. Una vez aprovechado estos restos paso a envolverse con su actual nombre.

Debido al éxito del producto la empresa tiene que trasladar sus instalaciones siendo el lugar elegido por aquellos entonces la C/ Calle San Pedro Mártir en la misma casa donde nació el insigne granadino Ángel Ganivet, donde transcurrido unos años nacería su hijo menor Raimundo, y tercer descendiente puesto que entre él y la que dio nombre al dulce nacería su otra hija Maria Angustias.

En el año 1966, al seguir la torta su éxito, se traslada la sede a su penúltimo emplazamiento en la C/ Agustín Lara, donde disfrutaría en por aquellos entonces unos magníficos 500 m2 de terreno a los que se le añadirán en el 1970, 600 m2 más pertenecientes a un cine anexo pasando a ocupar las instalaciones 1100 m2 de terreno y 2500 m2 edificados.

Durante casi 30 años toda la labor empresarial se llevó a cabo en la sede de Agustín Lara donde la torta y toda la gama de productos tanto de pastelería Industrial como Artesana, endulzaron la vida de todos los granadinos. Ampliando su mercado por Andalucía, Murcia, Elche, Palma de Mallorca, zonas de Barcelona, así como estableciendo acuerdos nacionales con grandes superficies comerciales, cadenas de supermercados etc.

Es en 1994 cuando se da, hasta el momento, el último salto y Raimundo adquiere terrenos en el polígono tecnológico de los Ogíjares en un principio de 3500 m2 posteriormente ampliados hasta los 4500 m2 donde en la actualidad se realiza la producción diaria de cerca de 40.000 unidades de Exquisitas MARITOÑI y otros miles de unidades de otros productos de pastelería, así como panadería, bollería del día y como no, lo que fueron sus comienzos, la pastelería artesana.


Empresa familiar


Empresa familiar desde sus orígenes, hoy, son sus hijos Mª Antonia, Mª Angustias y Raimundo los que continúan elaborando con el mismo cariño nuestros dulces al objeto de poder llevarlos a todos nuestros clientes y amigos.


Ingrediente secreto


Con un dueño siempre pensaba en hacer cosas nuevas y tenía gran afición por unos dulces que en aquella época se hacían con los restos de mantecados y llevaban además cabello de ángel, azúcar, canela… Raimundo lo quería llevar a la calle de una forma más fácil para consumir y se le ocurrió hacer las Maritoñis, una torta con un relleno que sigue siendo el secreto mejor guardado de la empresa.

Maritoñi es un producto hecho en Graná y para todo el mundo. Nos sentimos orgullosos de formar parte de la cultura de esta tierra tan excepcional y tan querida por todos. Como buena granadina, Maritoñi no podía ser todo dulce y ternura, también debía tener su pizca de MALAFOLLÁ.


Videos y reconocimientos


PREMIOS: MEDALLA DE ORO AGIA

SELLO DE ORO INDUSTRIAS ALIMENTACIÓN

PREMIO GRANADA ECONOMICA

PREMIO IMAGEN CON ALIMENTOS DE GRANADA

MEDALLA DE BRONCE CGE

https://www.facebook.com/MARITONISL/videos/673046853681074

https://www.facebook.com/MARITONISL/videos/931560440728734/

https://www.facebook.com/MARITONISL/videos/1056787324418693/